dulcinista
Poeta veterano en el Portal
En lo alto de un cerro y olvidado por los hombres
se encuentra un cementerio que ya nadie recuerda.
Los ya antiguos muertos descansan en las tumbas
situadas entre los esbeltos y silbantes cipreses
que danzan cual fantasmas mecidos por el viento.
El beleño y la ortiga crecen entre las lápidas.
Ninguna voz humana su tranquilidad perturba.
No hay egoísmo ni orgullo, tan solo queda el silencio
donde un día se oyó el lacerante dolor del alma
sufrido por los que aquí se quedaron, en esta vida
a la que nos trajeron atados con las pesadas cadenas
que nos atan a la muerte a pesar de estar vivos.
Solo algunos pájaros entonan sus trinos entre los árboles.
Nadie recuerda a estos muertos. Todo es muerte y olvido.
Eladio Parreño Elías
25-Octubre-2011
Última edición: