Antonio:
¿Dónde estás?
¿Dónde has ido?
Qué amistad tan púra y excelsa me regalaste.
Inamovible e inquebrantable:
Nada ni nadie pudo nunca doblegarla
ni deslustrarla
ni romperla
ni arañarla
ni ensuciarla
ni empañarla;
los años la templó y fortaleció.
Sin preámbulos, de sopetón nos abandonaste.
Qué crueldad perderte amigo,
qué horror tan insufrible,
que amargura tan intragable.
Pero estoy seguro amigo Antonio,
que donde estés:
regalaras tu amistad sin trueque alguno,
qué suerte los que te rodean ahora,
qué disfrutan de tu presencia,
y qué tristeza los que solo tenemos tu ausencia....
Adios Antonio....
¿Dónde estás?
¿Dónde has ido?
Qué amistad tan púra y excelsa me regalaste.
Inamovible e inquebrantable:
Nada ni nadie pudo nunca doblegarla
ni deslustrarla
ni romperla
ni arañarla
ni ensuciarla
ni empañarla;
los años la templó y fortaleció.
Sin preámbulos, de sopetón nos abandonaste.
Qué crueldad perderte amigo,
qué horror tan insufrible,
que amargura tan intragable.
Pero estoy seguro amigo Antonio,
que donde estés:
regalaras tu amistad sin trueque alguno,
qué suerte los que te rodean ahora,
qué disfrutan de tu presencia,
y qué tristeza los que solo tenemos tu ausencia....
Adios Antonio....