L
lluvia
Invitado
Antropología
Cavar,
hasta llegar a el cimiento
de ti,
es
como suelen ser estos días algo
tedioso.
Nunca llegamos a nada tu y yo,
te cortas, te curo;
después te amputas para que no
pueda hacer ya mas nada.
Lamentablemente,
admito soy adicta a ello,
al olor que tiene tu piel sudada
a ese suspiro que emerge desde tu vientre
después de gemir.
Te escucho siempre,
¿sabes?
desde mi cuarto a oscuras;
mis manos amasando
al eco de tu respiración,
nos cae la noche a ambas,
el se va,
te desmoronas
y una vez mas
te pregunto en silencio.....
¿Qué necesidad?
que exigencia la tuya,
apresurarte a el clímax
de todas tus historias en el mismo
día que inician para pronto verlas disipar.
En cambio yo, jamás
te bajaría de la cima,
te asfixiaría de placer
hasta que tus ojos me imploraran
que me detuviese ahí, ahí, ahí.....
Última edición por un moderador:
