Alfret
Poeta recién llegado
Anudados de nuevo a la tierra al mundo,
el tiempo anidado debajo del musgo
paseando sus lagrimas hacia adentro
las piedras abstraídas aun siguen mudas,
avanzamos sostenidos por el gran misterio
por la sombra derramada de constelaciones
y orbes huecos,
sobre los hombros paseamos la gran vigilia
por los reconstruidos crepúsculos
a partir de retazos de nuestras mismas sombras,
como el ave que se cubre de cenizas al ocaso
rompiendo sus alas contra los abismos,
cuantas veces pisaremos nuestros pasos
lanzando plegarias, implorando al viento,
somos la roca que hace girar un Dios
tal vez, con complejo de Sísifo.
Y cuantas piedras callaron
el nacimiento de todo
y el colapso de algunos,
con la premisa del cuando.
el tiempo anidado debajo del musgo
paseando sus lagrimas hacia adentro
las piedras abstraídas aun siguen mudas,
avanzamos sostenidos por el gran misterio
por la sombra derramada de constelaciones
y orbes huecos,
sobre los hombros paseamos la gran vigilia
por los reconstruidos crepúsculos
a partir de retazos de nuestras mismas sombras,
como el ave que se cubre de cenizas al ocaso
rompiendo sus alas contra los abismos,
cuantas veces pisaremos nuestros pasos
lanzando plegarias, implorando al viento,
somos la roca que hace girar un Dios
tal vez, con complejo de Sísifo.
Y cuantas piedras callaron
el nacimiento de todo
y el colapso de algunos,
con la premisa del cuando.