ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
​
Apago la luz.
Que la noche nos sorprenda íntimamente hablando,
después que se digan todo nuestros cuerpos,
que sea la oscuridad el testigo entonando calladas notas,
romperemos el silencio haciendo el amor besándonos.
No sabré a donde van mis ojos pero si
donde van mis manos agudizando los sentidos
recorriendo los caminos de memoria
por montañas y laderas, por los yermos
y el huerto tupido de hierbas.
Iré como las abejas recolectando mieles
de capullo en capullo y de flor en flor,
espigando del néctar sabores y esencias,
beber de ti hasta embriagarme,
tu eres mi desierto y yo estoy sediento.
Estas en mí, y eso es lo más cerca
que se puede estar
en la tinta esencia de mi alma,
en mi sangre fluyendo por las betas
tienen vida, estas en ellas, cuando ríes
cuando callas cuando cantas.
Tú me has dado el motivo y la armonía,
en mi voz eres un canto, un canto de amor,
la melodía de un blues,
iluminados por la danza de una hoguera,
duerme amor... apago la luz.
Geber Humberto Pérez Ulín.
Apago la luz.
Que la noche nos sorprenda íntimamente hablando,
después que se digan todo nuestros cuerpos,
que sea la oscuridad el testigo entonando calladas notas,
romperemos el silencio haciendo el amor besándonos.
No sabré a donde van mis ojos pero si
donde van mis manos agudizando los sentidos
recorriendo los caminos de memoria
por montañas y laderas, por los yermos
y el huerto tupido de hierbas.
Iré como las abejas recolectando mieles
de capullo en capullo y de flor en flor,
espigando del néctar sabores y esencias,
beber de ti hasta embriagarme,
tu eres mi desierto y yo estoy sediento.
Estas en mí, y eso es lo más cerca
que se puede estar
en la tinta esencia de mi alma,
en mi sangre fluyendo por las betas
tienen vida, estas en ellas, cuando ríes
cuando callas cuando cantas.
Tú me has dado el motivo y la armonía,
en mi voz eres un canto, un canto de amor,
la melodía de un blues,
iluminados por la danza de una hoguera,
duerme amor... apago la luz.
Geber Humberto Pérez Ulín.