danie
solo un pensamiento...
En un suceso ucrónico del manto
despojado de un cuerpo en nebulosa,
la fémina figura de la rosa
se desnuda en mi crápula quebranto.
Frente a la noche, emerge con su encanto
de seráficos sueños y lumbrosa
aparición, estrella de una herbosa
pasión sin cortedad que calma el llanto.
Luz quimera de cielos que responde
ante mi rezo, obsequio que sufraga
los pesares y karmas de este conde.
Con su elíxir erótico propaga
su rush sobre mi pecho y cuello, donde
incrusta sus colmillos como daga.
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