Zulma Martínez
Mar azul...
Visión rojiza que trepa las colinas;
ráfaga de oro y nácar.
Un arrullo de viento vencido
se escabulle por las antiguas piedras
y roza, con sus estertores,
del naciente astro, la cabellera.
Es diamante que asciende,
triunfal, colmado de turgencia.
Imagen que siembra ramalazos
de voces, de alborozo y de asombro
en el misterio milenario del paisaje.
Es que, por fin, con majestuosidad serena...
¡reina la luna sobre Atenas!
ráfaga de oro y nácar.
Un arrullo de viento vencido
se escabulle por las antiguas piedras
y roza, con sus estertores,
del naciente astro, la cabellera.
Es diamante que asciende,
triunfal, colmado de turgencia.
Imagen que siembra ramalazos
de voces, de alborozo y de asombro
en el misterio milenario del paisaje.
Es que, por fin, con majestuosidad serena...
¡reina la luna sobre Atenas!