Nommo
Poeta veterano en el portal
Me han preguntado,
últimamente,
por qué me han traído
a casa, si yo estaba trabajando
en el campo abierto,
que no tiene puertas,
de pomos dorados,
ni tampoco arcos de herradura,
ni ojivales, o columnas dóricas,
jónicas o corintias, de la antigua
Grecia.
Será porque me necesitan.
Yo respondo, humildemente.
que, como Caballero que soy,
del Zodíaco, he de plantar cara
a las majaderías que inventa
la gente, al respecto de los doce
signos del horóscopo.
Doce, como los apóstoles.
La cosa está tan clara,
que cae por su propio peso;
es de cajón, ¡ Tan simple
como el mecanismo de un cubo !
De acuerdo, ¡ Cubo de Rubicks !
Entiendo ¡ Juego de Ajedrez !
Que sí, no tan sencillo
como el Conecta Cuatro,
o el Tres en Raya.
Pero ¿ Por qué se amargan la vida ?
Pongamos los puntos,
sobre las íes. Pongamos tierra
de por medio. Vayámonos
por los cerros de Úbeda.
Salgamos por peteneras, y escapemos
por la tangente. Es, de hecho,
lo más prudente.
Quiero decir: La técnica ancestral
de poner pies en polvorosa.
Si bien, no es lo mismo
un Ferrari Testarossa,
que un Ferrari Testarasso.
Evitemos el porrazo, pues
aprendimos del actor hollywoodiense:
James Dean. ¿ Lo recuerdan ?
Que guarda un gran parecido
con el actor de comedia actual
James Franco.
Si he de serles franco...
Traeré a colación el ejemplo singular
del complejo de Peter Pan,
o niño que es feliz por siempre: James Dean,
que en Paz descanse; iba en su Porsche,
de ingeniería alemana ( a su alcance ),
¿ Volando, a ras del suelo ?
Cuando, en una curva muy pronunciada,
se resbaló el carro, seguramente,
dado que no le dio abrigo
el peralte de la estructura apelmazada.
Apisonada, por apisonadoras.
O sea, la inclinación de la calzada,
a medida que gana
cantidad de movimiento,
el cacharro, ha de aumentar,
con lo cuál
la fuerza centrífuga,
merezca sujección, de cada neumático,
al asfalto alquitranado,
no sea que la fuerza centrípeta
se descomponga, a causa de resbalones.
¿ Entienden ?
La inclinación de la película,
en el rollo de celuloide,
ha de aumentar, conforme
el director de cine, se acerca
al clímax de todo el largometraje,
habiendo surtido efecto,
el hechizo mágico evocado
por el guionista, que parió
personaje principal y secundarios.
últimamente,
por qué me han traído
a casa, si yo estaba trabajando
en el campo abierto,
que no tiene puertas,
de pomos dorados,
ni tampoco arcos de herradura,
ni ojivales, o columnas dóricas,
jónicas o corintias, de la antigua
Grecia.
Será porque me necesitan.
Yo respondo, humildemente.
que, como Caballero que soy,
del Zodíaco, he de plantar cara
a las majaderías que inventa
la gente, al respecto de los doce
signos del horóscopo.
Doce, como los apóstoles.
La cosa está tan clara,
que cae por su propio peso;
es de cajón, ¡ Tan simple
como el mecanismo de un cubo !
De acuerdo, ¡ Cubo de Rubicks !
Entiendo ¡ Juego de Ajedrez !
Que sí, no tan sencillo
como el Conecta Cuatro,
o el Tres en Raya.
Pero ¿ Por qué se amargan la vida ?
Pongamos los puntos,
sobre las íes. Pongamos tierra
de por medio. Vayámonos
por los cerros de Úbeda.
Salgamos por peteneras, y escapemos
por la tangente. Es, de hecho,
lo más prudente.
Quiero decir: La técnica ancestral
de poner pies en polvorosa.
Si bien, no es lo mismo
un Ferrari Testarossa,
que un Ferrari Testarasso.
Evitemos el porrazo, pues
aprendimos del actor hollywoodiense:
James Dean. ¿ Lo recuerdan ?
Que guarda un gran parecido
con el actor de comedia actual
James Franco.
Si he de serles franco...
Traeré a colación el ejemplo singular
del complejo de Peter Pan,
o niño que es feliz por siempre: James Dean,
que en Paz descanse; iba en su Porsche,
de ingeniería alemana ( a su alcance ),
¿ Volando, a ras del suelo ?
Cuando, en una curva muy pronunciada,
se resbaló el carro, seguramente,
dado que no le dio abrigo
el peralte de la estructura apelmazada.
Apisonada, por apisonadoras.
O sea, la inclinación de la calzada,
a medida que gana
cantidad de movimiento,
el cacharro, ha de aumentar,
con lo cuál
la fuerza centrífuga,
merezca sujección, de cada neumático,
al asfalto alquitranado,
no sea que la fuerza centrípeta
se descomponga, a causa de resbalones.
¿ Entienden ?
La inclinación de la película,
en el rollo de celuloide,
ha de aumentar, conforme
el director de cine, se acerca
al clímax de todo el largometraje,
habiendo surtido efecto,
el hechizo mágico evocado
por el guionista, que parió
personaje principal y secundarios.
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