Piliveryblue
Poeta adicto al portal
De mis errores aprendí, que todos amamos de diferente maneras,
que te pueden dar o no la mano, cuando te la dan,
siempre de diferente manera,
que alguien puede ser tan profundo mientras otros tan ligeros,
sobre todo, aprendí a tener mis propios errores, sin tener los ajenos,
tratando de ayudar en lo que esté en mis manos pero sin hacerlos propios.
De mis fracasos, que siempre hay esperanzas para levantarme con la cabeza en alto,
que siempre hay un algo o alguien tan especial que me apoya y me alienta, aprendí que nada es cosa perdida sino devuelta
y sobre todo, que me da el valor para salir adelante y alcanzar nuestras metas.
De mis debilidades aprendí, que debo ser más fuerte para sobrellevar las consecuencias,
que no debo dar mi mano a torcer si no existe una buena razón,
y, sobre todo, que con amor mis propias debilidades tiendan a ser fuertes para que no me partan el corazón.
De mis tristezas aprendí, que sin ellas no alcanzaría la felicidad,
que sin ellas no alcanzaría a comprender a los demás,
que me hacen ser poco a poco más fuerte,
sobre todo que sin ellas no sería yo misma, sería alguien más.
De mis padecimientos, que todo tiene una consecuencia,
a pesar de los dolores me aferro a la esperanza de que tarde o temprano éstas tengan que parar.
Aprendí que con fe y amor siempre salgo adelante,
que disfruto lo que hago y disfruto ayudar sin salir tan lastimada.
Sólo yo puedo llegar donde me lo permito,
y que nadie ni nada me impedirá buscar y hallar lo que persigo.
Que amando como lo hago, no le hace daño a nadie
y que si alguien me hace daño, sólo me cuidaré más.
Aprendí que el sol sale para todos y que nadie tiene el derecho de quitarme el cobijo placentero que Dios nos da.
Que la frescura de la plácida lluvia es una caricia tan tierna de Dios nuestro Señor.
Que nuestros sueños se hacen realidad cuando menos lo esperas,
siempre hay una mano amiga que te bendice y te anima para llegar donde uno quiera.
Que la soledad a veces es muy necesaria,
para así poder meditar bien las cosas
y para sosegar el alma.
A sonreír a pesar de las adversidades,
que si le obsequio una sonrisa a otra persona,
ésta algún día también sonreirá con el alma.
Aprendí a ser feliz tal y como soy,
aprendí a seguir dando sin recibir y saber recibir,
que cada vez hay más rostros, manos y hombros a mi lado
y eso no es más que la cosecha que yo misma sembré,
desde hace ya muchos años.
Dios Padre los bendiga siempre.
Piliveryblue::
::
que te pueden dar o no la mano, cuando te la dan,
siempre de diferente manera,
que alguien puede ser tan profundo mientras otros tan ligeros,
sobre todo, aprendí a tener mis propios errores, sin tener los ajenos,
tratando de ayudar en lo que esté en mis manos pero sin hacerlos propios.
De mis fracasos, que siempre hay esperanzas para levantarme con la cabeza en alto,
que siempre hay un algo o alguien tan especial que me apoya y me alienta, aprendí que nada es cosa perdida sino devuelta
y sobre todo, que me da el valor para salir adelante y alcanzar nuestras metas.
De mis debilidades aprendí, que debo ser más fuerte para sobrellevar las consecuencias,
que no debo dar mi mano a torcer si no existe una buena razón,
y, sobre todo, que con amor mis propias debilidades tiendan a ser fuertes para que no me partan el corazón.
De mis tristezas aprendí, que sin ellas no alcanzaría la felicidad,
que sin ellas no alcanzaría a comprender a los demás,
que me hacen ser poco a poco más fuerte,
sobre todo que sin ellas no sería yo misma, sería alguien más.
De mis padecimientos, que todo tiene una consecuencia,
a pesar de los dolores me aferro a la esperanza de que tarde o temprano éstas tengan que parar.
Aprendí que con fe y amor siempre salgo adelante,
que disfruto lo que hago y disfruto ayudar sin salir tan lastimada.
Sólo yo puedo llegar donde me lo permito,
y que nadie ni nada me impedirá buscar y hallar lo que persigo.
Que amando como lo hago, no le hace daño a nadie
y que si alguien me hace daño, sólo me cuidaré más.
Aprendí que el sol sale para todos y que nadie tiene el derecho de quitarme el cobijo placentero que Dios nos da.
Que la frescura de la plácida lluvia es una caricia tan tierna de Dios nuestro Señor.
Que nuestros sueños se hacen realidad cuando menos lo esperas,
siempre hay una mano amiga que te bendice y te anima para llegar donde uno quiera.
Que la soledad a veces es muy necesaria,
para así poder meditar bien las cosas
y para sosegar el alma.
A sonreír a pesar de las adversidades,
que si le obsequio una sonrisa a otra persona,
ésta algún día también sonreirá con el alma.
Aprendí a ser feliz tal y como soy,
aprendí a seguir dando sin recibir y saber recibir,
que cada vez hay más rostros, manos y hombros a mi lado
y eso no es más que la cosecha que yo misma sembré,
desde hace ya muchos años.
Dios Padre los bendiga siempre.
Piliveryblue::
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