Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aprendo del dolor ya que es desgana
la puya que me asesta su castigo,
el rostro terrenal de mi Enemigo,
la bala siete veces por semana…
Aprendo del dolor cada mañana
tejiéndome la piel con sol y abrigo,
abriendo en cada verso que me digo
una rendija más en mi ventana.
No quiero que me ultime la dulzura
si llega hasta mi pecho y lo quebranta
en una intromisión de vil locura…
No quiero descuidarme la garganta
que clara da canción a mi armadura
si presa del dolor mi luz se espanta.
la puya que me asesta su castigo,
el rostro terrenal de mi Enemigo,
la bala siete veces por semana…
Aprendo del dolor cada mañana
tejiéndome la piel con sol y abrigo,
abriendo en cada verso que me digo
una rendija más en mi ventana.
No quiero que me ultime la dulzura
si llega hasta mi pecho y lo quebranta
en una intromisión de vil locura…
No quiero descuidarme la garganta
que clara da canción a mi armadura
si presa del dolor mi luz se espanta.