Aníbal García
Poeta recién llegado
Quise mataros antes de vivir,
enterraros de dos en dos, huir
muy lejos y corriendo,
quise tomar atajos, que la oscura
sombra se me acercara prematura
para morir viviendo.
Quise ver la tiniebla a mediodía,
que viscosa envolviera la miopía
de aquella juventud,
quise ver las esferas tenebrosas
del reloj destrozadas como rosas
bañando un ataud.
Quise tocar el cielo con las manos
sin miedo al serpenteo de gusanos
tras mi velocidad,
quise crecer con prisa y he caído
en invierno, la noche me ha sumido
en su negra frialdad.
Y quiero despertar, es imposible,
si la vida es eterna, que invisible
sobrevuele el espacio.
Y quiero desmorirme y ya no puedo,
lentamente vivir, y aquí me quedo
por siempre - y más despacio-.
enterraros de dos en dos, huir
muy lejos y corriendo,
quise tomar atajos, que la oscura
sombra se me acercara prematura
para morir viviendo.
Quise ver la tiniebla a mediodía,
que viscosa envolviera la miopía
de aquella juventud,
quise ver las esferas tenebrosas
del reloj destrozadas como rosas
bañando un ataud.
Quise tocar el cielo con las manos
sin miedo al serpenteo de gusanos
tras mi velocidad,
quise crecer con prisa y he caído
en invierno, la noche me ha sumido
en su negra frialdad.
Y quiero despertar, es imposible,
si la vida es eterna, que invisible
sobrevuele el espacio.
Y quiero desmorirme y ya no puedo,
lentamente vivir, y aquí me quedo
por siempre - y más despacio-.
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