danie
solo un pensamiento...
Algunas palabras mudas
y otras
que son la mitad del recuerdo y su diálogo,
notas del alma
empapadas por la lluvia
de esos, ya, anónimos y lejanos años,
citas de recortados sueños,
vocablos inexpertos en la tregua
y la reconciliación.
Apuntes callejeros
que ladran los perros del desconsuelo
y aúllan los lobos frente a la luna gris
del empedrado pecho.
Apuntes callejeros
que se recitan en una esquina,
en un bar distante
bebiendo copas
con las sombras, siluetas y formas
de la soledad de tus espectros.
Apuntes callejeros
sin filtro,
con las espinas, pero sin el tallo ni la rosa,
con los granos pervigilios del café negro
y las ausencias, mártires del ayer.
Apuntes callejeros
sonando
en algún teléfono público de tu alrededor
con la vaga esperanza
de que atiendas
y comencemos de nuevo a vivir
la historia de nuestros propios héroes
con sus romances y vidas pasadas.
y otras
que son la mitad del recuerdo y su diálogo,
notas del alma
empapadas por la lluvia
de esos, ya, anónimos y lejanos años,
citas de recortados sueños,
vocablos inexpertos en la tregua
y la reconciliación.
Apuntes callejeros
que ladran los perros del desconsuelo
y aúllan los lobos frente a la luna gris
del empedrado pecho.
Apuntes callejeros
que se recitan en una esquina,
en un bar distante
bebiendo copas
con las sombras, siluetas y formas
de la soledad de tus espectros.
Apuntes callejeros
sin filtro,
con las espinas, pero sin el tallo ni la rosa,
con los granos pervigilios del café negro
y las ausencias, mártires del ayer.
Apuntes callejeros
sonando
en algún teléfono público de tu alrededor
con la vaga esperanza
de que atiendas
y comencemos de nuevo a vivir
la historia de nuestros propios héroes
con sus romances y vidas pasadas.