lesmo
Poeta veterano en el portal
El valle de aquel río, de vegas y alamedas
en donde el viento huele en el verano a trigo
te vio nacer un día en la digna pobreza
que regala un labriego a su recién nacido.
Si pronto te quedaste sin la piedad materna
tuviste padre y madre en aquel que te quiso
y desde muy pequeño te fue enseñando letras
llegando donde estaba el culmen de tu oficio.
Con generosa mano te tuvo Dios en ella
al darte aquella otra que te alegró el camino
y siendo generosa y dulce y compañera
te dio para tu orgullo la vida y siete hijos.
De un día triste y frío con una noche negra
conservo en mis entrañas el filo del cuchillo
clavado en mis oídos que si borrar supiera
me guardaría solo tu buen partir dormido.
En ese testamento con sus frases escuetas
apenas hubo nada siendo de un hombre rico
pues allí me escribiste una verdad tan cierta,
ni un ápice de menos, la de estos versos míos.
en donde el viento huele en el verano a trigo
te vio nacer un día en la digna pobreza
que regala un labriego a su recién nacido.
Si pronto te quedaste sin la piedad materna
tuviste padre y madre en aquel que te quiso
y desde muy pequeño te fue enseñando letras
llegando donde estaba el culmen de tu oficio.
Con generosa mano te tuvo Dios en ella
al darte aquella otra que te alegró el camino
y siendo generosa y dulce y compañera
te dio para tu orgullo la vida y siete hijos.
De un día triste y frío con una noche negra
conservo en mis entrañas el filo del cuchillo
clavado en mis oídos que si borrar supiera
me guardaría solo tu buen partir dormido.
En ese testamento con sus frases escuetas
apenas hubo nada siendo de un hombre rico
pues allí me escribiste una verdad tan cierta,
ni un ápice de menos, la de estos versos míos.
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