Quien tome aquel suspiro del alma mía,
será aquel ser que rebose de alegría
en su corazón, y al que amaría
en cada verso nacido en el día a día,
al que ese sentimiento se anudaría
como una suave y dulce plegaria
en la que mi alma en la calma soñaría,
para pederme en el ocaso de la alegría..
será aquel ser que rebose de alegría
en su corazón, y al que amaría
en cada verso nacido en el día a día,
al que ese sentimiento se anudaría
como una suave y dulce plegaria
en la que mi alma en la calma soñaría,
para pederme en el ocaso de la alegría..