Óscar Lahuerta
Poeta recién llegado
Aquél que cercene el alma de la justicia,
Aquél el cual las golondrinas ignorarán,
Aquél que tienta a la vida como el trigo a la azada,
Aquél que deje bajo su subyugo a millares de almas,
no tendrá más remedio que contemplar su insoslayable destino,
y tocará la lira de sus huesos, mientras la luna se alzará y bailará a su son.
Aquél el cual las golondrinas ignorarán,
Aquél que tienta a la vida como el trigo a la azada,
Aquél que deje bajo su subyugo a millares de almas,
no tendrá más remedio que contemplar su insoslayable destino,
y tocará la lira de sus huesos, mientras la luna se alzará y bailará a su son.