nathalie fortuny olivo
Poeta recién llegado
Este silencio que me ahoga, en medio de esta fría soledad
Aquel silencio que mi alrededor obscurece, que en penumbras me sumerge
Aquellas penumbras que de mi pecho el corazón arrancan y entre sus lazos de soledad lo desgarran
Y así en este silencio me quedo, y así en esta soledad me sumerjo, me ahogo, no pienso, solo espero el final siniestro
El desenlace perfecto en penumbras, ahogada en lágrimas de desdén, ahogada debido a este silencio, que me grita, que sola estoy, que en silencio me han dejado
Maldito silencio, que mis labios cierra, que mi voz no deja salir, maldito silencio que impotente me torna.
Y al igual maldita sea la soledad que en un complot me ataca, que mi alma desangra.
Malditas sean aquellas dos que la batalla siempre al final ganan
Aquel silencio que mi alrededor obscurece, que en penumbras me sumerge
Aquellas penumbras que de mi pecho el corazón arrancan y entre sus lazos de soledad lo desgarran
Y así en este silencio me quedo, y así en esta soledad me sumerjo, me ahogo, no pienso, solo espero el final siniestro
El desenlace perfecto en penumbras, ahogada en lágrimas de desdén, ahogada debido a este silencio, que me grita, que sola estoy, que en silencio me han dejado
Maldito silencio, que mis labios cierra, que mi voz no deja salir, maldito silencio que impotente me torna.
Y al igual maldita sea la soledad que en un complot me ataca, que mi alma desangra.
Malditas sean aquellas dos que la batalla siempre al final ganan