AQUI ME ENAMORE
El índigo de su mirada
otorga un cándido misterio
que se adentra en la piel
y rebana el silencio.
Sus párpados que madrugan
en mi lecho, traen una flor
y una canción que susurra
mil letanías en el alma.
Nada es más inquietante
que su mirada esperando
mis besos
Ella tiene un siglo de aromas
en el pelo, y una mirada nocturna
que me abraza desde el cielo.
Aquí me enamoré
de sus manos diminutas,
en este puerto de ocres silencios
Junto a las cálidas olas
Que me anuncian otra tarde
Junto a ella.
(Cartagena,Chile)
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