Khande Canes
Poeta recién llegado
He visto el Fin en ojos castaños de dulzura enfurecida
y el odio de las musas cubriendo
las manchas azules del papel mojado.
Lo quise y lo tuve.
Lo tuve y no lo quise.
Amargo cautiverio, sed de amor no correspondido.
Tomé un cuerpo fino y delicado,
blanco de suavidad, torpes manos con malicia.
Egoísta simplón cargado de pedantería.
¡Ahora es roca, volcán de venganza en erupción!
¡Lágrimas de azufre entre bofetadas de dolor perenne!
No han de esculpir el mármol divino
los dedos heridos de una demonio menor.
Desperdicio de ricos manjares
en la boca sin dientes de un yonki medio muerto.
y el odio de las musas cubriendo
las manchas azules del papel mojado.
Lo quise y lo tuve.
Lo tuve y no lo quise.
Amargo cautiverio, sed de amor no correspondido.
Tomé un cuerpo fino y delicado,
blanco de suavidad, torpes manos con malicia.
Egoísta simplón cargado de pedantería.
¡Ahora es roca, volcán de venganza en erupción!
¡Lágrimas de azufre entre bofetadas de dolor perenne!
No han de esculpir el mármol divino
los dedos heridos de una demonio menor.
Desperdicio de ricos manjares
en la boca sin dientes de un yonki medio muerto.