BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo visito sus tumbas
sus arañas adormecidas
protegidas por el viento,
sus convalecientes cementerios
llenos de herrumbre y certidumbre.
Combato, desde lejos, los instintos
más exactos, e indulgentes.
Absuelvo de piedra al lamento
fúnebre, cojo lanas y testigos,
y convierto fe en cenizas.
sus hipogeos dormidos, como brisa,
sobre soportales sucios y enlodados,
mojados por el aire que enfangan
su ricos terciopelos antiguos.
Llevo lejos la incertidumbre
de mi vida; cauterizo heridas
y aconsejo no pisar con mis sandalias.
©
sus arañas adormecidas
protegidas por el viento,
sus convalecientes cementerios
llenos de herrumbre y certidumbre.
Combato, desde lejos, los instintos
más exactos, e indulgentes.
Absuelvo de piedra al lamento
fúnebre, cojo lanas y testigos,
y convierto fe en cenizas.
sus hipogeos dormidos, como brisa,
sobre soportales sucios y enlodados,
mojados por el aire que enfangan
su ricos terciopelos antiguos.
Llevo lejos la incertidumbre
de mi vida; cauterizo heridas
y aconsejo no pisar con mis sandalias.
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