DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
Arauco
Vientos frescos humedecen la realidad
Entregados claros comienzan a abandonar
Hieren nublados cargados de ancestral humedad
Se doblan las espigas con remolinos de emancipación
Surgen siluetas iniciando la conjunción
Esta el cielo cubriendo con gotas una oración
Del profundo dolor lloran nubes una extremaunción
No están muertos, florecen araucarias en la nación
Nacerán semillas de entierros, en su hora que nos llego
Latidos de un sufrimiento, la libertad no nos abandono
Piedras llagadas secan al sol la sangre que se vertió
Arados abrirán su ceno que vera parir una reivindicación
Dejaran de ser turbios los arroyos nacidos de un dolor
Podrá la quena abandonar con los hombres una triste canción
Brilla el oro de la imaginación, aman la tierra que los parió
Solo cuentan lo que a sus abuelos se les quito
Llenaran los cantaros de molienda con el piñón
Rogativas para el buen dios, el canelo hoy floreció
Es más rojo el copihue, si vistes de paz una oración
Es de todos un deber compartir lo que se nos regalo
Arauco esta primero en el corazón de quien de el nació
Justos, amables, trabajaran hermanados al sol
No despertéis al volcán, es mas hermoso nevado con amor
Surgirán ríos claros brillando su libertad que los inspiro
Se amansara la roca por el verde que de el surgió
Nace el pan que el hombre con trabajo al hambre ahuyento
Mirad a su alrededor, la mano firme y con convicción
Somos hijos y hermanos en una misma nación
Abracémonos agradeciéndolo, cada día que ilumine el Sol
Arauco en el corazón, el buen Dios, un paraíso nos regalo.
Diego Ramsay.
Vientos frescos humedecen la realidad
Entregados claros comienzan a abandonar
Hieren nublados cargados de ancestral humedad
Se doblan las espigas con remolinos de emancipación
Surgen siluetas iniciando la conjunción
Esta el cielo cubriendo con gotas una oración
Del profundo dolor lloran nubes una extremaunción
No están muertos, florecen araucarias en la nación
Nacerán semillas de entierros, en su hora que nos llego
Latidos de un sufrimiento, la libertad no nos abandono
Piedras llagadas secan al sol la sangre que se vertió
Arados abrirán su ceno que vera parir una reivindicación
Dejaran de ser turbios los arroyos nacidos de un dolor
Podrá la quena abandonar con los hombres una triste canción
Brilla el oro de la imaginación, aman la tierra que los parió
Solo cuentan lo que a sus abuelos se les quito
Llenaran los cantaros de molienda con el piñón
Rogativas para el buen dios, el canelo hoy floreció
Es más rojo el copihue, si vistes de paz una oración
Es de todos un deber compartir lo que se nos regalo
Arauco esta primero en el corazón de quien de el nació
Justos, amables, trabajaran hermanados al sol
No despertéis al volcán, es mas hermoso nevado con amor
Surgirán ríos claros brillando su libertad que los inspiro
Se amansara la roca por el verde que de el surgió
Nace el pan que el hombre con trabajo al hambre ahuyento
Mirad a su alrededor, la mano firme y con convicción
Somos hijos y hermanos en una misma nación
Abracémonos agradeciéndolo, cada día que ilumine el Sol
Arauco en el corazón, el buen Dios, un paraíso nos regalo.
Diego Ramsay.