Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Árbol Caído
¡Roble!, ¿te sientes vencido
por los leñadores?,
¡no fueron ellos!,
sino su impotencia
la que te hizo caer con mil
golpes...entre los pies;
¡Roble!, pregúntate ahora,
si merece la pena tumbar un árbol
para hacer sillas de colores,
¿la carne de tu cuerpo
las hace mejores?,
el plastico y el metal no sangran
ni gimen su dolor,
mientras tú ¡árbol caido!,
eres árbol talado
ensangrentado en tu propia raiz,
¡ahóra lloras desconsolado!,
no importan los años
importa que tú seas bien...utilizado.
Autor: Ángel San Isidro
¡Roble!, ¿te sientes vencido
por los leñadores?,
¡no fueron ellos!,
sino su impotencia
la que te hizo caer con mil
golpes...entre los pies;
¡Roble!, pregúntate ahora,
si merece la pena tumbar un árbol
para hacer sillas de colores,
¿la carne de tu cuerpo
las hace mejores?,
el plastico y el metal no sangran
ni gimen su dolor,
mientras tú ¡árbol caido!,
eres árbol talado
ensangrentado en tu propia raiz,
¡ahóra lloras desconsolado!,
no importan los años
importa que tú seas bien...utilizado.
Autor: Ángel San Isidro
Última edición: