Armando Gómez
Poeta recién llegado
Vino y lluvia en la casa de Abril Corbera, lecturas de astros, recuerdos de sonrisas y espectros de piel
El cuerpo de su novio fallecido, silueta imaginada en la cama
El augurio de días grises, donde algo se tiene que hacer
Sorprende la mañana, las noches se pasan frías y tranquilas
Esa tranquilidad que sólo genera estrés, ansiedad y uno que otro saludo de amigos que exigen su regreso a las actividades sociales
La muchacha ebria ríe un rato y vuelve a su cama, con Parqués, su perro rescatado, que la rescata a ella con su plan de vida
Mover la cola y dar lengüetazos insoportablemente tiernos y necios
Abril entiende eso como el antídoto del suicidio y el esperanzador movimiento de un corazón roto que anima su sombra linda
A pesar del entorno oscuro
En el baño donde se orina poco y se ven videos sin sentido,
escribe a su amiga
Carolina Esterlove: "Bro estoy arta de esto vámonos a Uvita"
Carolina:'Amiga está semana no puedo la otra saco tiempo"
Bloqueó el celular y se fue a intentar dormir, intento fallido claramente
La muchacha de casa, casi de habitación, baño y pequeños pasos de cocina, y limpiar la sala porque es lo que hay
Sucede en su empleo de fotógrafa clandestina, de vendedora de electrodomésticos por teletrabajo, y de pintora hastiada
Una Caravaggio de la violencia propia
Deja de insultar interiormente a su amiga y ve si su lista de contactos para averiguar cuál de todos esos compañeros de momentos anteriores estará para ella en sus momentos culmen de una desesperación maquillada.
Cómo su cara en la última cita con Alberto, que después de jugar fútbol llegó vestido bien formal, como nunca
A darle la sorpresa de aquel restaurante que pensaron nunca visitar
Y regalarle un vestido, como vestigio de un compromiso que nació después de verla cantando una de sus canciones favoritas
Vasos vacíos, canción de ambiente
Vasos vacíos de frente, pidiendo la cuenta y otra ronda de vino y cerveza
Corazones preparados para el transporte de imágenes imborrables y tactos de fondo y forma
Que hoy son insolación de materia gris
Abril escucha la tablas de su viejo piso
Son los nuevos vecinos, que suenan más enamorados que ella y su novio en sus primeros meses
Rabia horrible, que sentimiento más de hombres de las cavernas
Cómo los chistes de aquel hombre de paz y sosiego
Abril se acuesta llorando
Pero ya el llorar no es vívido
Es la parte fea del desahogar un estanque, que vienen mariposas muertas de fondo
Y algunas cucarachas que parecían lindas
Propone un nuevo día el calendario, el Candelabro de su sala de alquiler viejo, de señora retirada que sería su antagonista perfecta, viuda lúcida y radiante
Tenía la suerte de un marido insípido.
El Candelabro está malo y la pereza de llamar al técnico es tan grande que prefiere prender velas
Mal trago de una oculista que no quiere admitir sus mañas raras
Hace tiempo venía con las ideas de sigilos, magia y pensamientos de espíritu
Sentido de vacío, de no encontrar el ser por más que los contenidos del interior sean lo más centralizados posibles
Ese tipo de conocimientos sirven para personas adecuadas o inadecuadas, no para mentes frágiles y rotas
Lo sabe Abril y tiene miedo de sus consecuencias, pero tiene que haber algo más
Trabaja un poco menos, y cada día es peor, su amigo Ricardo le escribe y van a bailar
"Abri tenés que dejar eso que estás haciendo"
"Qué estás hablando mae"
"No sé pero no te ves bien"
Y procedió a dar un consejo hermoso que claramente Abril no escuchó
La música que antes le gustaba hoy era suciedad y absurdo puro
Terror de intransigencia
Abril fuma como empedernida, se pierde en el humo, porque su pasión se perdió
Fricción de ánima
Perdición correctiva de un mundo que no hace caso
Porque mover el cuerpo se hace difícil y la mente controla todo
Pero la mente está tan acostumbrada al cambio, que el cambio es constancia rígida
Pasan los días, abril piensa en quitarse la vida
Locura crónica
No estamos para metáforas
Le escribe su amiga Carolina
"Tonta, estamos para reventarnos en la playa"
"Amiga no ando bien"
Toca la puerta la señora Vilma Fonseca
Pidiendo el pago con una amabilidad perfecta
Asquerosa para la situación de Abril que mira el montón de vinos terminados
Y de libros comidos, le hace falta plata para pagar
Y ya la playa no es una opción
"Dona Vilma está semana no, la otra le podré pagar"
La señora responde:
"Mi esposo era albañil, no construimos esa relación digna, pero si está casa, nuestros hijos con su disciplina son hoy hombres digamos, dignos hermosos jajaja "
"De los peores momentos de mí vida, se hicieron estos días de gloria, hoy ando amando y agradeciendo todo eso"
Dijo la señora
Permite que tu amor construya, y no permitas que la vaciedad te carcoma
"Abril agradeció y se despidió "
4 días pasaron
La semilla de la señora no hizo nada más que ver su cosecha de conocimientos de mitologías y magias voraces se hicieran culpa
Pero llorando y enojada con ella, vio la única carta de Alberto, que era de mensajes de broma y sus palabras románticas se tachaban con sus locuras
Querida Abril
Nunca me sentí digno de esa figura, de esa creatividad, de esa seguridad exacta
De tu trabajo bien hecho, de tu forma de saludar y respetar el vociferar de tu padre y los reclamos de tu madre que siempre te vió como ingeniera aunque ponga la excusa de tu bien.
Yo solo vivo por nosotros, y eso no está bien, es un hecho que me duele, quiero que elabores tu futuro, porque tu potencial personal a veces se va en nuestras experiencias
Te amo y te respeto, espero casarme contigo pronto, pero tengo miedo de ser el marido aburrido, pues no tengo más que mi humor de viejo y este cuerpo sabroso que te encanta tonta, gracias por estos 3 años de mí vida tan hermosos, y por tus fábulas de niña, ocupamos un viaje a la playa Zorrilla mía, se me cayó el respeto pero es que estás más guapa, te admira y desea.
Albertinho Do Santos su Corbera…
Abril se levantó y llamó a Carolina, el suicidio y el dolor seguirán pero hoy hay que correr en el playa y escuchar algo nuevo...
El cuerpo de su novio fallecido, silueta imaginada en la cama
El augurio de días grises, donde algo se tiene que hacer
Sorprende la mañana, las noches se pasan frías y tranquilas
Esa tranquilidad que sólo genera estrés, ansiedad y uno que otro saludo de amigos que exigen su regreso a las actividades sociales
La muchacha ebria ríe un rato y vuelve a su cama, con Parqués, su perro rescatado, que la rescata a ella con su plan de vida
Mover la cola y dar lengüetazos insoportablemente tiernos y necios
Abril entiende eso como el antídoto del suicidio y el esperanzador movimiento de un corazón roto que anima su sombra linda
A pesar del entorno oscuro
En el baño donde se orina poco y se ven videos sin sentido,
escribe a su amiga
Carolina Esterlove: "Bro estoy arta de esto vámonos a Uvita"
Carolina:'Amiga está semana no puedo la otra saco tiempo"
Bloqueó el celular y se fue a intentar dormir, intento fallido claramente
La muchacha de casa, casi de habitación, baño y pequeños pasos de cocina, y limpiar la sala porque es lo que hay
Sucede en su empleo de fotógrafa clandestina, de vendedora de electrodomésticos por teletrabajo, y de pintora hastiada
Una Caravaggio de la violencia propia
Deja de insultar interiormente a su amiga y ve si su lista de contactos para averiguar cuál de todos esos compañeros de momentos anteriores estará para ella en sus momentos culmen de una desesperación maquillada.
Cómo su cara en la última cita con Alberto, que después de jugar fútbol llegó vestido bien formal, como nunca
A darle la sorpresa de aquel restaurante que pensaron nunca visitar
Y regalarle un vestido, como vestigio de un compromiso que nació después de verla cantando una de sus canciones favoritas
Vasos vacíos, canción de ambiente
Vasos vacíos de frente, pidiendo la cuenta y otra ronda de vino y cerveza
Corazones preparados para el transporte de imágenes imborrables y tactos de fondo y forma
Que hoy son insolación de materia gris
Abril escucha la tablas de su viejo piso
Son los nuevos vecinos, que suenan más enamorados que ella y su novio en sus primeros meses
Rabia horrible, que sentimiento más de hombres de las cavernas
Cómo los chistes de aquel hombre de paz y sosiego
Abril se acuesta llorando
Pero ya el llorar no es vívido
Es la parte fea del desahogar un estanque, que vienen mariposas muertas de fondo
Y algunas cucarachas que parecían lindas
Propone un nuevo día el calendario, el Candelabro de su sala de alquiler viejo, de señora retirada que sería su antagonista perfecta, viuda lúcida y radiante
Tenía la suerte de un marido insípido.
El Candelabro está malo y la pereza de llamar al técnico es tan grande que prefiere prender velas
Mal trago de una oculista que no quiere admitir sus mañas raras
Hace tiempo venía con las ideas de sigilos, magia y pensamientos de espíritu
Sentido de vacío, de no encontrar el ser por más que los contenidos del interior sean lo más centralizados posibles
Ese tipo de conocimientos sirven para personas adecuadas o inadecuadas, no para mentes frágiles y rotas
Lo sabe Abril y tiene miedo de sus consecuencias, pero tiene que haber algo más
Trabaja un poco menos, y cada día es peor, su amigo Ricardo le escribe y van a bailar
"Abri tenés que dejar eso que estás haciendo"
"Qué estás hablando mae"
"No sé pero no te ves bien"
Y procedió a dar un consejo hermoso que claramente Abril no escuchó
La música que antes le gustaba hoy era suciedad y absurdo puro
Terror de intransigencia
Abril fuma como empedernida, se pierde en el humo, porque su pasión se perdió
Fricción de ánima
Perdición correctiva de un mundo que no hace caso
Porque mover el cuerpo se hace difícil y la mente controla todo
Pero la mente está tan acostumbrada al cambio, que el cambio es constancia rígida
Pasan los días, abril piensa en quitarse la vida
Locura crónica
No estamos para metáforas
Le escribe su amiga Carolina
"Tonta, estamos para reventarnos en la playa"
"Amiga no ando bien"
Toca la puerta la señora Vilma Fonseca
Pidiendo el pago con una amabilidad perfecta
Asquerosa para la situación de Abril que mira el montón de vinos terminados
Y de libros comidos, le hace falta plata para pagar
Y ya la playa no es una opción
"Dona Vilma está semana no, la otra le podré pagar"
La señora responde:
"Mi esposo era albañil, no construimos esa relación digna, pero si está casa, nuestros hijos con su disciplina son hoy hombres digamos, dignos hermosos jajaja "
"De los peores momentos de mí vida, se hicieron estos días de gloria, hoy ando amando y agradeciendo todo eso"
Dijo la señora
Permite que tu amor construya, y no permitas que la vaciedad te carcoma
"Abril agradeció y se despidió "
4 días pasaron
La semilla de la señora no hizo nada más que ver su cosecha de conocimientos de mitologías y magias voraces se hicieran culpa
Pero llorando y enojada con ella, vio la única carta de Alberto, que era de mensajes de broma y sus palabras románticas se tachaban con sus locuras
Querida Abril
Nunca me sentí digno de esa figura, de esa creatividad, de esa seguridad exacta
De tu trabajo bien hecho, de tu forma de saludar y respetar el vociferar de tu padre y los reclamos de tu madre que siempre te vió como ingeniera aunque ponga la excusa de tu bien.
Yo solo vivo por nosotros, y eso no está bien, es un hecho que me duele, quiero que elabores tu futuro, porque tu potencial personal a veces se va en nuestras experiencias
Te amo y te respeto, espero casarme contigo pronto, pero tengo miedo de ser el marido aburrido, pues no tengo más que mi humor de viejo y este cuerpo sabroso que te encanta tonta, gracias por estos 3 años de mí vida tan hermosos, y por tus fábulas de niña, ocupamos un viaje a la playa Zorrilla mía, se me cayó el respeto pero es que estás más guapa, te admira y desea.
Albertinho Do Santos su Corbera…
Abril se levantó y llamó a Carolina, el suicidio y el dolor seguirán pero hoy hay que correr en el playa y escuchar algo nuevo...
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