Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
hay noches en las que por más que invoco
a los olvidos me doy cuenta de que el azar tiró
los dados y la suerte breve de tenerte ha sido
parte de la apuesta..,
hay noches en las que tu nombre voz
y credo dejan de ser parte del embrujo
y tus besos como niebla en copos se deslizan
por mi piel hasta internarse en los huesos,
el color y aroma de tu cuerpo de guanábana
y yerba fresca inundan las habitaciones en
donde duermen mis sueños a ojos cerrados,
los sentimientos de la bienvenida aleluya
y despedida, los fantasmas y el brillo en tu
mirada; horizonte en donde descansaba,
la forma en que cambiaron las tardes de
soledad antes de ti con todo el frío de tu partida
y después de ti con el rebozo de los buenos días
con su almohada, los sueños todos, los aullidos
y las sábanas blancas alandinas..,
todos tus recuerdos se vuelven granos finos
de la arena de tus playas y junto con la luna
se meten, sin remedio, a los ojos
Due 16 .12.13 en una noche sintiendo en carne propia que los recuerdos solo pueden ser dolorosos cuando en su tiempo no se han disfrutado
Nota 1. Le tengo mucha confianza a mi novia, celos digo de todo corazón
Nota 2. El mal aliento es un mal compromete hedor
Nota 3. Todas las palabras de orgullo son comestibles.
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