Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arma mortal
Tus ojos, como el mar, son cristalinos,
azules, cual un cielo esplendoroso.
Mortal arma, un enigma misterioso,
las mujeres los quieren, son divinos.
Las jóvenes ofrecen sus destinos,
maduras te prefieren por gracioso.
A todas las seduces, glamoroso,
con esos ojos tuyos clandestinos.
Señor del cine, a Cristo has imitado,
por Él te entregas siempre, tu ideal,
lo adoras con firmeza, subyugado.
Mas en tus días todo no es genial,
Divorcio magistral y acaudalado
dio fin a tu contrato marital.
Fabiana Piceda
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