Ligia Calderón Romero
Poeta veterano en el portal
Arpegio de amantes
Te miro y mi pupila se desliza
gozosa, por tu rostro sin temor,
buscando de tus labios el dulzor
del sustantivo y verbo que me hechiza.
gozosa, por tu rostro sin temor,
buscando de tus labios el dulzor
del sustantivo y verbo que me hechiza.
Tu mirada en mi boca me erotiza,
de tus labios ya siento su calor,
mis caricias provocan tu temblor
y en susurros escucho tu sonrisa.
de tus labios ya siento su calor,
mis caricias provocan tu temblor
y en susurros escucho tu sonrisa.
Por tenerte me encarno en Artemisa,
soy tu diosa que guarda su candor
para ofrendarte todo su esplendor
cuando en mi piel cinceles tu premisa.
soy tu diosa que guarda su candor
para ofrendarte todo su esplendor
cuando en mi piel cinceles tu premisa.
Debajo de tu pelo que se riza,
el roce de mi boca es escultor
de tu cuello en su búsqueda de amor
y se enciende al sentirte ya sumisa.
el roce de mi boca es escultor
de tu cuello en su búsqueda de amor
y se enciende al sentirte ya sumisa.
Desabrocho despacio tu camisa,
veo tu rostro envuelto en el fulgor
del verano que en todo su rigor
me seduce y también me ruboriza.
veo tu rostro envuelto en el fulgor
del verano que en todo su rigor
me seduce y también me ruboriza.
Sumisa tú te acercas hacia mí,
cediendo el talle como el de una espiga
que más allá de la confianza amiga,
jamás sentí que se entregara así.
cediendo el talle como el de una espiga
que más allá de la confianza amiga,
jamás sentí que se entregara así.
Tu garbo desafía el frenesí
y conquista la flor que te prodiga
la magia del amor que nos abriga
bajo un cielo de dalias carmesí.
y conquista la flor que te prodiga
la magia del amor que nos abriga
bajo un cielo de dalias carmesí.
Me guía como baile la pasión,
sucumbiendo al rozar de tus encantos,
con mis manos ansiosas de adelantos,
al ritmo sin igual de tu canción.
sucumbiendo al rozar de tus encantos,
con mis manos ansiosas de adelantos,
al ritmo sin igual de tu canción.
Soy bajel entre nubes de algodón,
tú espuma y brisa, arpegio de mis cantos;
si descubres el cielo tras los mantos
rezarás el trisagio en devoción.
tú espuma y brisa, arpegio de mis cantos;
si descubres el cielo tras los mantos
rezarás el trisagio en devoción.
Deja tu falda el velo del pudor
queriendo regalar tu noche umbría,
pasando de la sombra al mediodía
tus muslos descubriendo su rubor.
queriendo regalar tu noche umbría,
pasando de la sombra al mediodía
tus muslos descubriendo su rubor.
En mi nirvana sos el ruiseñor,
yo jazmín que desborda en armonía
junto al clavel la fina sinfonía
que la soprano brinda a su tenor
yo jazmín que desborda en armonía
junto al clavel la fina sinfonía
que la soprano brinda a su tenor
Ofreciendo tu piel en su blancor
se abren ansiando la visita mía,
tus pétalos en lenta melodía
como expuesta corola de una flor.
se abren ansiando la visita mía,
tus pétalos en lenta melodía
como expuesta corola de una flor.
Subo al añil, festejo en el albor
de tus praderas: magia y gallardía
y el furor de tu vuelo me extasía;
entre mis bosques eres trovador.
de tus praderas: magia y gallardía
y el furor de tu vuelo me extasía;
entre mis bosques eres trovador.
Ser agua y sed, ser Venus y el Amor,
logramos cabalgando nuestro vuelo,
ser un Pegaso que alcanzaba el cielo
y tú la flor que envuelve al picaflor.
logramos cabalgando nuestro vuelo,
ser un Pegaso que alcanzaba el cielo
y tú la flor que envuelve al picaflor.
Eduardo León de la Barra
Ligia Calderón Romero
(22 de enero, 2010)
Ligia Calderón Romero
(22 de enero, 2010)
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:: o será que soy yo quien se revela y no vé más allá de lo que oye?
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