Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arpegio dolido.
Vibran las luciérnagas
por ti,
hombre de barro,
llovizna que rasguña
y abre el oleaje
en el silencio dormido de la luna,
-beso ausente-
de mi paisaje de amapolas.
Las noches vuelven a tejer
mi orilla marina
desbordada de tantos adioses
y
-esta-
una poesía más,
dolida de mi
se arrodilla al recordarte.
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