Luna Llena de la Noche
Poeta asiduo al portal
¡Ah! tus ojos, podría escribir un libro entero sobre tus ojos
¡Y cada palabra en él sería diferente!
Comenzaría por escribir una lista de todo aquello que me inspiran
continuaría con el sentimiento que me causan,
y terminaría con las palabras más bellas y finas.
¿Que habré hecho yo en la vida para merecer mirarlos?
Y perderme en ellos, en instantes perpetuos y anhelados.
¡Que venga! Si que venga a mi mente tan sublime secreto que cautiva,
¡Qué embelesa, que confunde, que estimula, que me anima!
Muero y revivo en el momento que nuestra mirada se cruza,
mi corazón se detiene, mi respiración se agita confusa.
Un escalofrío recorre por mi espalda, surge adrenalina que me incita,
descubro en tus ojos todo aquello que callas
Y que maravillosamente genera en mí una alegría.
Es que mi alma se ha prendado, como una resplandeciente quimera,
que mis noches y días alumbra, manteniendo ocupadas mis ideas.
Pues todo esto sucede por una sola razón absoluta,
mi corazón arraigado se encuentra; por tu bello ser que me hechiza,
¡Me estremece, me sumerge, me envuelve y me envenena!
¡Y cada palabra en él sería diferente!
Comenzaría por escribir una lista de todo aquello que me inspiran
continuaría con el sentimiento que me causan,
y terminaría con las palabras más bellas y finas.
¿Que habré hecho yo en la vida para merecer mirarlos?
Y perderme en ellos, en instantes perpetuos y anhelados.
¡Que venga! Si que venga a mi mente tan sublime secreto que cautiva,
¡Qué embelesa, que confunde, que estimula, que me anima!
Muero y revivo en el momento que nuestra mirada se cruza,
mi corazón se detiene, mi respiración se agita confusa.
Un escalofrío recorre por mi espalda, surge adrenalina que me incita,
descubro en tus ojos todo aquello que callas
Y que maravillosamente genera en mí una alegría.
Es que mi alma se ha prendado, como una resplandeciente quimera,
que mis noches y días alumbra, manteniendo ocupadas mis ideas.
Pues todo esto sucede por una sola razón absoluta,
mi corazón arraigado se encuentra; por tu bello ser que me hechiza,
¡Me estremece, me sumerge, me envuelve y me envenena!
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