ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arroyo de la Cruz
Se esparce la sombra sobre soledades,
entre algunas historias de tiempos lejanos
y los cantos a coro de grillos pampeanos
hasta que se acerca un silencio suave.
El manto oscuro que baja con desgano
arrea los sonidos, cuentos y verdades,
y al cumplir la tarea unta de humedades
algo a las pendientes, más a los rellanos...
Luego este paraje de nombres cristianos
aleja la noche, muestra otras bondades,
las tempranas aves cantan las novedades,
el sol se constituye en múltiples manos
que alejan el frío y traen claridades
al arroyo lento y sus proximidades.
Se esparce la sombra sobre soledades,
entre algunas historias de tiempos lejanos
y los cantos a coro de grillos pampeanos
hasta que se acerca un silencio suave.
El manto oscuro que baja con desgano
arrea los sonidos, cuentos y verdades,
y al cumplir la tarea unta de humedades
algo a las pendientes, más a los rellanos...
Luego este paraje de nombres cristianos
aleja la noche, muestra otras bondades,
las tempranas aves cantan las novedades,
el sol se constituye en múltiples manos
que alejan el frío y traen claridades
al arroyo lento y sus proximidades.
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