marquelo
Negrito villero
Ver la luz encajonada a unos metros
y acordarme del contacto sutil del sueño
mientras todo suena
como un ataque de bienvenida
en un recinto de búho
Yo y mi perfecta alineación aeróbica
sobre el primer obstáculo del día:
la mesa y sus inclinaciones perfectas a la boca
la risa tatuada en el espejo
los buenos días guardados en el bolsillo como moneda
de cambio
y la resolución del alma a lanzarse al vacío
El día tiene ese destino de rompecabezas
de espuma marina
de adiós con algunos dedos
y todo gira
como marea en mi lóbulo frontal
hasta la esquina más dictatorial del mendigo.
Hay escaleras vecinas que te invitan siempre
a descolgar el secreto más sabio de la luz
o respirar del más endiablado ojo del tornado
mientras todo sigue girando
como un índice cavando hacia
los secretos más hondos del papel.
y acordarme del contacto sutil del sueño
mientras todo suena
como un ataque de bienvenida
en un recinto de búho
Yo y mi perfecta alineación aeróbica
sobre el primer obstáculo del día:
la mesa y sus inclinaciones perfectas a la boca
la risa tatuada en el espejo
los buenos días guardados en el bolsillo como moneda
de cambio
y la resolución del alma a lanzarse al vacío
El día tiene ese destino de rompecabezas
de espuma marina
de adiós con algunos dedos
y todo gira
como marea en mi lóbulo frontal
hasta la esquina más dictatorial del mendigo.
Hay escaleras vecinas que te invitan siempre
a descolgar el secreto más sabio de la luz
o respirar del más endiablado ojo del tornado
mientras todo sigue girando
como un índice cavando hacia
los secretos más hondos del papel.
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