Pablo Martínez Alonso
Poeta asiduo al portal
Puños vivos,
alma inquebrantable, espléndida,
rodeado de la inmensidad,
rodeado de soledad.
Madre que cuidas de mi,
con mano dura enseñas,
oigo tu respirar,
oigo tu cantar,
una sonrisa me muestras
sólo es el comienzo de mi viaje.
Monstruos aparecen,
ocsuridad me sumerge,
sombras inundan la tierra,
el temor de mi se apodera,
es el paso que debo dar,
la aventura comienza con la oscuridad.
Chispas comienzan a brotar,
pasto reseco es mi prado
fuego empieza el baile
llamas danzan libres,
calcinando todo,
iluminando todo,
con insoportable calor,
sentimientos encienden,
la sangre ebulle,
sonrisas desafiantes aparecen.
Un puño, una patada,
arte milenario,
amarillo aterciopelado,
de ojos rasgados y míticas tradiciones,
guerra y vida, paz y muerte,
filosofía existencial, un camino labrado,
un camino que recorrer.
- Pablo Martínez Alonso -
alma inquebrantable, espléndida,
rodeado de la inmensidad,
rodeado de soledad.
Madre que cuidas de mi,
con mano dura enseñas,
oigo tu respirar,
oigo tu cantar,
una sonrisa me muestras
sólo es el comienzo de mi viaje.
Monstruos aparecen,
ocsuridad me sumerge,
sombras inundan la tierra,
el temor de mi se apodera,
es el paso que debo dar,
la aventura comienza con la oscuridad.
Chispas comienzan a brotar,
pasto reseco es mi prado
fuego empieza el baile
llamas danzan libres,
calcinando todo,
iluminando todo,
con insoportable calor,
sentimientos encienden,
la sangre ebulle,
sonrisas desafiantes aparecen.
Un puño, una patada,
arte milenario,
amarillo aterciopelado,
de ojos rasgados y míticas tradiciones,
guerra y vida, paz y muerte,
filosofía existencial, un camino labrado,
un camino que recorrer.
- Pablo Martínez Alonso -