Álex Hernández
Poeta recién llegado
Que fragilidad.
Mis ruinas te llaman.
Mis abecedarios
te nombran.
Que enfermedad y que forma
tan ruin de relacionarse.
No me hagas daño,
te repito en bucle
mientras tú
me comes
desesperadamente
sin saborearme.
Ya no más daño,
por favor,
me repites.
Yo te creo,
te digo,
yo te creo.
La parte de mí que
rompe
también
se ha roto.
La parte de ti que ama
también se ha roto.
Que inexistencia la nuestra.
Mis ruinas te llaman.
Mis abecedarios
te nombran.
Que enfermedad y que forma
tan ruin de relacionarse.
No me hagas daño,
te repito en bucle
mientras tú
me comes
desesperadamente
sin saborearme.
Ya no más daño,
por favor,
me repites.
Yo te creo,
te digo,
yo te creo.
La parte de mí que
rompe
también
se ha roto.
La parte de ti que ama
también se ha roto.
Que inexistencia la nuestra.