horacio caraballo
Poeta recién llegado
Oye tú, asegúrame el remo
de mi frágil embarcación.
Para poder seguir navegando,
en la distantes aguas de tu corazón.
Asegúrame el remo te lo pido,
para no quedarme a la deriva.
Sobre las olas que danzan alocadas,
en el sangrar constante de mis heridas.
Asegúrame el remo para que pueda,
buscar el crepúsculo cálido.
Asegúrame también mi sueño,
cada vez más quieto y pálido.
Dime tú, que me escuchas,
porqué tengo tan flojo el llanto.
Si trato de seguir sintiendo,
lo que a otros, les cuesta tanto.
Asegúrame de una vez por todas,
las ataduras del impiadoso remo.
Asegúrame que no quiero perder,
todo lo que dentro mío llevo.
de mi frágil embarcación.
Para poder seguir navegando,
en la distantes aguas de tu corazón.
Asegúrame el remo te lo pido,
para no quedarme a la deriva.
Sobre las olas que danzan alocadas,
en el sangrar constante de mis heridas.
Asegúrame el remo para que pueda,
buscar el crepúsculo cálido.
Asegúrame también mi sueño,
cada vez más quieto y pálido.
Dime tú, que me escuchas,
porqué tengo tan flojo el llanto.
Si trato de seguir sintiendo,
lo que a otros, les cuesta tanto.
Asegúrame de una vez por todas,
las ataduras del impiadoso remo.
Asegúrame que no quiero perder,
todo lo que dentro mío llevo.