Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
Así camino...
Denodado estigma carcomiendo la muralla
que une territorios de mares sobre truenos.
Es el sabor a ónix derretido en el hielo
la medida del deseo de un hierro letal.
Voy como un testigo de incertidumbres,
y como un moldeador del tiempo que alcanzo...
Si lleva el movimiento la estática simulada,
si cae encendida la gota de la sólida corriente,
si es una urdimbre de sustancias
la tersa nulidad de la inexistencia,
podrá realizarse y deshacerse cualquier sueño,
en cualquier sitio imaginable.
Podría ser una cuestión etérea
el derrumbe de muros inestables o firmes...
de límites rocosos o de prejuicios oxidados.
Surge del fondo superficial la nube del olvido
para darle más brillo a la memoria,
más espacio a la inconsciencia del recuerdo.
Hay polvo en los ojos y llanto en la tierra:
debemos ver desde la ceguera
cómo la luz va oscureciendo lo cierto.
Así camino, inquieto o sin moverme,
fuera de los senderos tambaleantes,
dentro de las previsiones de un sagrado átomo
que se ha encerrado libremente
en la tornasolada esfera de mi ánimo.
Ariel Carrizo Pacheco
Denodado estigma carcomiendo la muralla
que une territorios de mares sobre truenos.
Es el sabor a ónix derretido en el hielo
la medida del deseo de un hierro letal.
Voy como un testigo de incertidumbres,
y como un moldeador del tiempo que alcanzo...
Si lleva el movimiento la estática simulada,
si cae encendida la gota de la sólida corriente,
si es una urdimbre de sustancias
la tersa nulidad de la inexistencia,
podrá realizarse y deshacerse cualquier sueño,
en cualquier sitio imaginable.
Podría ser una cuestión etérea
el derrumbe de muros inestables o firmes...
de límites rocosos o de prejuicios oxidados.
Surge del fondo superficial la nube del olvido
para darle más brillo a la memoria,
más espacio a la inconsciencia del recuerdo.
Hay polvo en los ojos y llanto en la tierra:
debemos ver desde la ceguera
cómo la luz va oscureciendo lo cierto.
Así camino, inquieto o sin moverme,
fuera de los senderos tambaleantes,
dentro de las previsiones de un sagrado átomo
que se ha encerrado libremente
en la tornasolada esfera de mi ánimo.
Ariel Carrizo Pacheco
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