Así eras tú...

Indescriptible la belleza que mana de tus versos. Una obra maestra. Mi mas sincera felicitación Maestro. Un abrazo.
 
Gracias Jorge por este inmensa entrega que nos compartes. Excelentes versos de un poeta maestro y amigo de todos en esta casa. Mis saludos y respetos. Abrazos!
 
Grande poeta maestro Jorge, una belleza , precioso, divino, todo lo que escribes lleva el sello de los grandes poetas.
Felicitaciones y un abrazo.

Hector Alberto Villarruel.
 
Así eras tú,
te bebías la mañana de las plazas
corriendo descalza
como una golondrina de oro.
Tenías una lámpara clavada en las
entrañas,
Y la turbia suavidad
de los tibios duraznos a la siesta
Eras así, amada.
Eso era lo que más me gustaba de ti: que
tú eras tú y que yo te amaba
Y a veces una ternura de mirarte
emergía desde el alma
y me alertaba la carne.
Así eras tú rutinaria
y fresca y nueva y necesaria
como la mañana
Y tu mano cotidiana
como un gorrión adormecido en la ventana
en un rincón de la mía
se acurrucaba.
Tu beso silvestre como el de las abejas
en las plantas
recolectaba el polen de los sueños
con ingenuidad de niño que rezara.
Y tú tenías Dios y me contabas
todas las mañanas
que le rezabas que nos conservara.
Enjugabas tus ojos con silencio
y me mirabas
y enjuagabas tus manos en tu pelo
porque tú sabías que me gustaba.
Pero a veces te escondías detrás de tu
mirada
con recelo de paloma algo asustada
y ya ni la mañana te podía
hacer dorada
porque eras una ventana
obsesivamente cerrada y clausurada.
Las noches de esos días, amor mío
yo rezaba como tú rezabas
(todavía rezo a veces, cuando te recuerdo)


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

Maestro, tanto tiempo!!!!! he vuelto, y he vuelto solo leyendo poesía de la buena, esta no es la excepción, escribe con suma calidad, tanto que, yo leería libros completos de usted sin duda. Felicitaciones. Estrellas eternas. El poeta Tímido y Perdido.
 
Es un precioso y muy inspirado poema; rebosa trasparencia y lleva sin duda el peso de muchos poemas escritos atras para logra toda esa frescura y fluidez en la lectura. Genial...

Saludos...

Pd: Gracias por tus comentarios a mis poemas.

 
Aplausos, aplausos, aplausooooos interminables para tan bella obra de arte, salida de la pluma de mi maestro.Sus versos son como esa obra codiciada por todos, para disfrutarla desde la primera butaca del teatro, y ya una vez terminada que baja el telón, ufff!, me he quedad con deceos de más,cuesta trabajo regresar de ese mundo mágico que sugiere su poesía, y en el que nos sumergimos sin remedio.Lo admiro maestro por su grandeza poética , por su sencilléz humana y por su calidad de amigo, que le llegue mi abrazo fuerte y mi beso hasta donde esté.
 
Última edición:
Así eras tú,
te bebías la mañana de las plazas
corriendo descalza
como una golondrina de oro.
Tenías una lámpara clavada en las
entrañas,
Y la turbia suavidad
de los tibios duraznos a la siesta
Eras así, amada.
Eso era lo que más me gustaba de ti: que
tú eras tú y que yo te amaba
Y a veces una ternura de mirarte
emergía desde el alma
y me alertaba la carne.
Así eras tú rutinaria
y fresca y nueva y necesaria
como la mañana
Y tu mano cotidiana
como un gorrión adormecido en la ventana
en un rincón de la mía
se acurrucaba.
Tu beso silvestre como el de las abejas
en las plantas
recolectaba el polen de los sueños
con ingenuidad de niño que rezara.
Y tú tenías Dios y me contabas
todas las mañanas
que le rezabas que nos conservara.
Enjugabas tus ojos con silencio
y me mirabas
y enjuagabas tus manos en tu pelo
porque tú sabías que me gustaba.
Pero a veces te escondías detrás de tu
mirada
con recelo de paloma algo asustada
y ya ni la mañana te podía
hacer dorada
porque eras una ventana
obsesivamente cerrada y clausurada.
Las noches de esos días, amor mío
yo rezaba como tú rezabas
(todavía rezo a veces, cuando te recuerdo)


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT


Maravilloso poema, magnifico, me gusto muchísimo... besos hasta su cielo.
 
QUerido Amigo Jorge. Vengo tarde a comentarte, que casi me lo pierdo, esta sublime belleza
de amor y recuerdos. Una auténtica poesía, de amor entregado. Estrellas Reputación.
Besos y Abrazos Uruguayos Blanca
 
Así eras tú,
te bebías la mañana de las plazas
corriendo descalza
como una golondrina de oro.
Tenías una lámpara clavada en las
entrañas,
Y la turbia suavidad
de los tibios duraznos a la siesta
Eras así, amada.
Eso era lo que más me gustaba de ti: que
tú eras tú y que yo te amaba
Y a veces una ternura de mirarte
emergía desde el alma
y me alertaba la carne.
Así eras tú rutinaria
y fresca y nueva y necesaria
como la mañana
Y tu mano cotidiana
como un gorrión adormecido en la ventana
en un rincón de la mía
se acurrucaba.
Tu beso silvestre como el de las abejas
en las plantas
recolectaba el polen de los sueños
con ingenuidad de niño que rezara.
Y tú tenías Dios y me contabas
todas las mañanas
que le rezabas que nos conservara.
Enjugabas tus ojos con silencio
y me mirabas
y enjuagabas tus manos en tu pelo
porque tú sabías que me gustaba.
Pero a veces te escondías detrás de tu
mirada
con recelo de paloma algo asustada
y ya ni la mañana te podía
hacer dorada
porque eras una ventana
obsesivamente cerrada y clausurada.
Las noches de esos días, amor mío
yo rezaba como tú rezabas
(todavía rezo a veces, cuando te recuerdo)


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Uf Jorge,que intensidad.que poema tan bello.me hiciste sentir muchas cosas.pedazo de poeta.reputación y estrellas amigo.
 

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