Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Extraño en un fulgor de mediodía
y envuelto en un aroma a cosa santa,
el Hombre fructifica y se agiganta
a fuerza de enfrentarse a su agonía.
La lucha fortalece su valía
y sólo con la lucha el mal espanta;
el Hombre lleva asido en su garganta
el luto y la explosión de su alegría.
Transita como polvo por el viento
y humano diviniza su futuro
en aras de un divino sentimiento
El Hombre resplandece o se hace oscuro,
ansiada eternidad o vil momento,
retoño del Señor y ser impuro.
y envuelto en un aroma a cosa santa,
el Hombre fructifica y se agiganta
a fuerza de enfrentarse a su agonía.
La lucha fortalece su valía
y sólo con la lucha el mal espanta;
el Hombre lleva asido en su garganta
el luto y la explosión de su alegría.
Transita como polvo por el viento
y humano diviniza su futuro
en aras de un divino sentimiento
El Hombre resplandece o se hace oscuro,
ansiada eternidad o vil momento,
retoño del Señor y ser impuro.