• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Así estoy yo

Mel.

Escribiendo mis sensaciones
Somos fuertes, valientes, la vida nos sonríe, o por lo menos pasa a nuestro alrededor sin sobresaltos, hemos tenido la gran suerte de vivir una vida en Occidente sin muchos sobresaltos.

Pero llega un día que todo cambia, los días alegres se van, la rutina desaparece, nada vuelve a ser igual.

Hoy me levanto cansado, sin hacer nada especial me cuesta moverme, son ya muchos días ya con esta sensación.

Busco siempre lo mejor en las pequeñas cosas, el estar triste es una sensación que no me importa sentir, hay que vivir lo que tenemos en cada momento, pero incluso pensando de esta forma no puedo dejar de reconocer que cualquier tema delicado me hace llorar.

El estado de ánimo no me importa, lo que si se, es que cada día sufro más por los demás, caen las lágrimas día sí, día también, lo justo y lo necesario, nada más.

En esta vida siempre he tenido y tendré momentos como este y sé que cualquier cosa que nos pueda pasar con el tiempo se irán, no me preocupa, pero el dolor y el miedo que está pasando el mundo en general hará que sea imposible que algunas personas lo puedan superar.

Así que ahora toca, los que podamos y queramos, debemos hacer que todos puedan disfrutar de los pequeños abrazos, de la salida del sol y su calor, de las canciones que nos hagan sentir mejor, de la brisa del viento por ventana, de las comidas maravillosas echas por nosotros, de una sonrisa compartida y unas buenas palabras a los demás.

Podemos dar un respiro a los demás, dando pequeñas muestras de alegría, cariño y comprensión y hacer la vida de los más fácil y más sencilla.

Estamos en nuestro derecho de sufrir, estamos en nuestra obligación de ayudar cada uno en lo que podamos.

Mientras escribo se me caen las lágrimas, esperando e intentando dar ánimos a todos los que estáis sufriendo y deseando daros a todas las fuerzas necesarias para los días que os haga falta.


Una luz aparece siempre en la oscuridad, al principio es una fina línea que casi no podemos distinguir, pero después se va a agrandando, llenándolo todo, a veces disminuye, a veces se apaga, pero siempre vuelve y a veces con más fuerza sobre todo cuando entre todos la alimentamos con nuestros esfuerzos.
 
Somos fuertes, valientes, la vida nos sonríe, o por lo menos pasa a nuestro alrededor sin sobresaltos, hemos tenido la gran suerte de vivir una vida en Occidente sin muchos sobresaltos.

Pero llega un día que todo cambia, los días alegres se van, la rutina desaparece, nada vuelve a ser igual.

Hoy me levanto cansado, sin hacer nada especial me cuesta moverme, son ya muchos días ya con esta sensación.

Busco siempre lo mejor en las pequeñas cosas, el estar triste es una sensación que no me importa sentir, hay que vivir lo que tenemos en cada momento, pero incluso pensando de esta forma no puedo dejar de reconocer que cualquier tema delicado me hace llorar.

El estado de ánimo no me importa, lo que si se, es que cada día sufro más por los demás, caen las lágrimas día sí, día también, lo justo y lo necesario, nada más.

En esta vida siempre he tenido y tendré momentos como este y sé que cualquier cosa que nos pueda pasar con el tiempo se irán, no me preocupa, pero el dolor y el miedo que está pasando el mundo en general hará que sea imposible que algunas personas lo puedan superar.

Así que ahora toca, los que podamos y queramos, debemos hacer que todos puedan disfrutar de los pequeños abrazos, de la salida del sol y su calor, de las canciones que nos hagan sentir mejor, de la brisa del viento por ventana, de las comidas maravillosas echas por nosotros, de una sonrisa compartida y unas buenas palabras a los demás.

Podemos dar un respiro a los demás, dando pequeñas muestras de alegría, cariño y comprensión y hacer la vida de los más fácil y más sencilla.

Estamos en nuestro derecho de sufrir, estamos en nuestra obligación de ayudar cada uno en lo que podamos.

Mientras escribo se me caen las lágrimas, esperando e intentando dar ánimos a todos los que estáis sufriendo y deseando daros a todas las fuerzas necesarias para los días que os haga falta.


Una luz aparece siempre en la oscuridad, al principio es una fina línea que casi no podemos distinguir, pero después se va a agrandando, llenándolo todo, a veces disminuye, a veces se apaga, pero siempre vuelve y a veces con más fuerza sobre todo cuando entre todos la alimentamos con nuestros esfuerzos.
Este momento poco a poco va quedando atrás, se irá aunque muy lento, pero habremos aprendido de nuestros propios miedos, de nuestras inseguridades, de nuestra tristeza y cuando pase el tiempo, nos habremos dado cuenta que ha servido para analizar nuestra propia vida y ver qué importante es vivir con las cosas más sencillas de la vida y qué poca importancia le damos cuando lo tenemos y no sabemos valorarlas, me encantó tu prosa porque has dejado tu huella en ella, un saludo Kamak y a seguir escribiendo, que al final sale de nuestras letras nuestros bellos sentimientos, feliz día de secuestro
 
Gracias Mayca, lo próximo que escriba será mucho más positivo, aunque realista porque es lo que nos toca vivir y como debemos vivir.
Por lo menos yo lo siento así.
 
Atrás
Arriba