IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Aquí me encuentro,
conociendo al hogar de seres,
al lugar que es nuestro,
y que no debería,
aquí me encuentro,
extasiado de lluvia,
abrumado de dudas,
de esas que no se responden,
de respuestas que no se encuentran,
aunque busquemos,
aunque soñemos,
y todo sueño es difuso,
pero real como cada lágrima,
mía, tuya, nuestras,
no hay desierto que muera,
entre vientos y cadenas,
los cauces de nuestra tristeza
solo nutren al que ambiciona,
le dan fuerzas,
a pesar de lo equivocado de todo sentido,
agua fría a su esfuerzo,
a pesar del dolor,
de la luz que destruye la vista,
del gélido estupor
que condiciona toda perdición,
a pesar de la muerte,
la vida ilumina en su partida,
y así quisiera
el pájaro ser viento,
la lluvia ser cauce,
el tiempo, eternidad,
el sabio ser feliz,
así quisiera el hombre ser solo alma,
y el alma ser solo hombre.
conociendo al hogar de seres,
al lugar que es nuestro,
y que no debería,
aquí me encuentro,
extasiado de lluvia,
abrumado de dudas,
de esas que no se responden,
de respuestas que no se encuentran,
aunque busquemos,
aunque soñemos,
y todo sueño es difuso,
pero real como cada lágrima,
mía, tuya, nuestras,
no hay desierto que muera,
entre vientos y cadenas,
los cauces de nuestra tristeza
solo nutren al que ambiciona,
le dan fuerzas,
a pesar de lo equivocado de todo sentido,
agua fría a su esfuerzo,
a pesar del dolor,
de la luz que destruye la vista,
del gélido estupor
que condiciona toda perdición,
a pesar de la muerte,
la vida ilumina en su partida,
y así quisiera
el pájaro ser viento,
la lluvia ser cauce,
el tiempo, eternidad,
el sabio ser feliz,
así quisiera el hombre ser solo alma,
y el alma ser solo hombre.