LuKaS
L'enfant terrible
Duele verle los ojos al amor,
cuando nos falló por ayudar.
Ajusta el sombrero negro de alas dobladas
para que le cubran el rostro de oscuridad.
En el retorno del amor, viendo el futuro,
los ojos extraviados esperan la partida,
porque no desea ser un corazón ilusionado.
Ilusionado como alguna vez estuvo antes.
No hay poeta que agudice los sentidos
no hay flor para perfumar la soledad
no hay color que pinte blanco y negro
y no hay vida para un amor muerto.