Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Así pase uno y otro barco de papel itinerante
con tu nombre escrito en su casco de luna
de noche navegante, la mariposa con polen
en sus patas, la paloma escapando del humo
donde te he escrito once poemas de amor
con el verso que escribí sobre tu espalda,
así lo sepas o lo ignores o tú creas que no lo sabes,
pase lo que pase en estas manos; padrastros, lijas,
callos, artritis, calidez de otros senos, dedos de otras
manos o mi misma piel sobre la piel buscando
el beso que olvidaste,
así se pasee por aquí el tiempo que ha perdido
intentando entre amores encontrarse o la luz
que pensando en sus culpas o le cupo
al reflejo de tus ojos o pase por aquí el desconsuelo
de no verte abrazado tiernamente
de la razón de lo que eres
así se muestren ante mí, vírgenes, milagros,
ángeles o santos con su historia bajo el brazo
o redunde día y noche el toc toc del corazón
que se aprendió mi corazón del ritmo de tu pecho,
]así escriba nuevamente en otra espalda
el poema de mi vida que perdió la vida cuando
te enjuagaste la espalda o escriba el final
de ése poema en papel de arroz y me lo fume,
no lo dudes ni un momento, diga lo que diga
y escriba lo que sienta, ]sea con sal ,
con tinta o sangre en cada doce de mis letras
[diez serán de tu cosecha.
con tu nombre escrito en su casco de luna
de noche navegante, la mariposa con polen
en sus patas, la paloma escapando del humo
donde te he escrito once poemas de amor
con el verso que escribí sobre tu espalda,
así lo sepas o lo ignores o tú creas que no lo sabes,
pase lo que pase en estas manos; padrastros, lijas,
callos, artritis, calidez de otros senos, dedos de otras
manos o mi misma piel sobre la piel buscando
el beso que olvidaste,
así se pasee por aquí el tiempo que ha perdido
intentando entre amores encontrarse o la luz
que pensando en sus culpas o le cupo
al reflejo de tus ojos o pase por aquí el desconsuelo
de no verte abrazado tiernamente
de la razón de lo que eres
así se muestren ante mí, vírgenes, milagros,
ángeles o santos con su historia bajo el brazo
o redunde día y noche el toc toc del corazón
que se aprendió mi corazón del ritmo de tu pecho,
]así escriba nuevamente en otra espalda
el poema de mi vida que perdió la vida cuando
te enjuagaste la espalda o escriba el final
de ése poema en papel de arroz y me lo fume,
no lo dudes ni un momento, diga lo que diga
y escriba lo que sienta, ]sea con sal ,
con tinta o sangre en cada doce de mis letras
[diez serán de tu cosecha.
Due® 9diciembre09
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