Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caían los botones
como caen las excusas,
al calor de tu llamada.
En el desespero de la negativa
y el reclamo de tu mirada.
Sin luz que me muestre tu rostro
ni vestido que cubra mi espalda.
Ni fin del presuroso aliento
que inexorable nos atrapa.
No hay frenos para el deseo
ni amanecer en éste mañana.
Mejor encendemos las luces,
mejor lo dejamos en tablas.
Yo me visto
Tú me observas
nos miramos
después...
después no recuerdo nada
como caen las excusas,
al calor de tu llamada.
En el desespero de la negativa
y el reclamo de tu mirada.
Sin luz que me muestre tu rostro
ni vestido que cubra mi espalda.
Ni fin del presuroso aliento
que inexorable nos atrapa.
No hay frenos para el deseo
ni amanecer en éste mañana.
Mejor encendemos las luces,
mejor lo dejamos en tablas.
Yo me visto
Tú me observas
nos miramos
después...
después no recuerdo nada