ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Asnito y drogón
Remostoso el hocico del buche
después de que gayo mamara
un baladro que bien lo asustara
al placer hizo que se enchuche
como oteando el aire lo eleva
sin saber que cierto bigardo era
el que más oteaba, nariz en la jera
y de las clenchas llevaba a la cueva
ni recuerdo del momento fetén
cuando se rompió así el conticino
mostrando alto el hocico asnino
por el grito detrás del palpallén
entonces finalizó la gran gorgotada
y mientras el drogón ya veía fosfenos
el asnito bien clavado en el cieno
penseques cuenta a la burra asombrada
Remostoso el hocico del buche
después de que gayo mamara
un baladro que bien lo asustara
al placer hizo que se enchuche
como oteando el aire lo eleva
sin saber que cierto bigardo era
el que más oteaba, nariz en la jera
y de las clenchas llevaba a la cueva
ni recuerdo del momento fetén
cuando se rompió así el conticino
mostrando alto el hocico asnino
por el grito detrás del palpallén
entonces finalizó la gran gorgotada
y mientras el drogón ya veía fosfenos
el asnito bien clavado en el cieno
penseques cuenta a la burra asombrada