Old Soul
Poeta adicto al portal
A los pies de tu cama,
así,
como cerca de tus sábanas,
imagino, entreveo,
una amazona,
una mujer en batalla,
una guerrera que clama
la paz con sus palmas
y, en sus labios,
unos besos
sin ningún nombre puesto,
al fin y al cabo;
dueños de nada.
Aquí, como atisbando
tus ojos y almohada,
imagino que me abrazas todo
pidiéndome nada,
y que me atrevo a besarte,
sin pedirte un algo a cambio,
sin pedirnos un mañana.
Tal vez muerdas mis labios,
tal vez muerda tu cuello,
tal vez nos nazca fruto
de ese hecho.
Con el que movernos en la cama,
con el que revolvernos,
y con el que feliz vernos
en el vivir de nuestras pupilas
y en el amor de sus reflejos.
así,
como cerca de tus sábanas,
imagino, entreveo,
una amazona,
una mujer en batalla,
una guerrera que clama
la paz con sus palmas
y, en sus labios,
unos besos
sin ningún nombre puesto,
al fin y al cabo;
dueños de nada.
Aquí, como atisbando
tus ojos y almohada,
imagino que me abrazas todo
pidiéndome nada,
y que me atrevo a besarte,
sin pedirte un algo a cambio,
sin pedirnos un mañana.
Tal vez muerdas mis labios,
tal vez muerda tu cuello,
tal vez nos nazca fruto
de ese hecho.
Con el que movernos en la cama,
con el que revolvernos,
y con el que feliz vernos
en el vivir de nuestras pupilas
y en el amor de sus reflejos.