AnonimamenteYo
Poeta adicto al portal
Asomado por mi ventana
contemplo un barquito pequeño,
con corazón de madera
y velas de plata,
surcando el cielo
entre las estrellas lejanas.
¡Luna llena, luna clara,
hagamos una candela,
y caliente el alma!
Y en la orilla sentada,
una niña morena,
con el corazón en la mirada,
sostiene un adiós
entre lágrimas calladas.
¡Luna llena, luna clara,
echa más leña,
que la hoguera se apaga!
Baje hasta la arena
para consolar a la niña,
con un ramito de flores
envuelto en un pañito
bordado con hilos de seda.
La luna brilla tan bella,
y la niña ya no estaba,
tan solo fue el sueño entre rumores
de otro ángel que alzó sus alas.
¡Luna llena, luna clara,
apaga el fuego,
que ya llega el alba!
contemplo un barquito pequeño,
con corazón de madera
y velas de plata,
surcando el cielo
entre las estrellas lejanas.
¡Luna llena, luna clara,
hagamos una candela,
y caliente el alma!
Y en la orilla sentada,
una niña morena,
con el corazón en la mirada,
sostiene un adiós
entre lágrimas calladas.
¡Luna llena, luna clara,
echa más leña,
que la hoguera se apaga!
Baje hasta la arena
para consolar a la niña,
con un ramito de flores
envuelto en un pañito
bordado con hilos de seda.
La luna brilla tan bella,
y la niña ya no estaba,
tan solo fue el sueño entre rumores
de otro ángel que alzó sus alas.
¡Luna llena, luna clara,
apaga el fuego,
que ya llega el alba!
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