Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un atardecer lluvioso
El atardecer lluvioso, hoy espera
a la lenta oscura noche entre nubes.
Y el fuerte viento cual cometa sube
a una bolsa de plástico rastrera.
Y muriendo el atardecer mojado
la noche viste con rayos el cielo
rompiendo sus rugidos sobre suelo
el llanto de la lluvia acongojado
Y en los confusos charcos de la acera
dibuja una farola sus reflejos,
el brillo de su luz, es un espejo
donde la lluvia inquieta corretea.
Un perro alza su pata en la farola
rompiéndole su sueño más arcano
y escarba con sus patas, muy ufano,
alterando en el charco la aureola.
En el viejo paraguas desgastado
el metal de la lluvia lo golpean
que inquietas y alocadas me chorrean
mientras corro con paso apresurado.
(Por aquí llevamos muchos atardeceres lluvioso, así que las musas vinieron mojadas)