Rosa Ignea
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Cuantas veces abrazada a una estrella
no pensé en encontrar el destello
de algunas manos que causaran en mis mundologías
un cambio en otras dimensiones,
a mis sentimientos encontrados
envueltos en un pañuelo de seda adusto de arte,
muchas noches mirando la profundidad de las sombras
sin encontrar mas que una pantalla plana adjunta,
a una pared gris perversa
riendo de su mismo reflejo inerte,
minutos impeliendo a las horas
a que terminaran sus jornada
colgados en un firmamento de vanidades.
no pensé en encontrar el destello
de algunas manos que causaran en mis mundologías
un cambio en otras dimensiones,
a mis sentimientos encontrados
envueltos en un pañuelo de seda adusto de arte,
muchas noches mirando la profundidad de las sombras
sin encontrar mas que una pantalla plana adjunta,
a una pared gris perversa
riendo de su mismo reflejo inerte,
minutos impeliendo a las horas
a que terminaran sus jornada
colgados en un firmamento de vanidades.
En esta nueva vida me reencuentro
con las manos que son capaces de mover
las dimensiones en diferentes coordenadas
musicales de sonatinas improvisadas,
perfumando las briznas de mi cuerpo
avivado con tus repliegues en cada letra,
las noches con su eterno plenilunio
por la razón de tu mirada refleja de par en par,
caricias en las paredes bermejas
profundizando todo en un espiral
que llega a el impulso de tus dedos,
hoy es un eterno presente sin días
ni horas solo suspiros viajando de lejos
reviviendo a lo que creía muerto.
Aconteces en mi vida como siempre
arrebatándome la quietud,
volviéndome inverosímil
sin la tenacidad las musas
que danzan en tu mágica selva,
quédate impregnado en la verdad que me condena...
el amor.
con las manos que son capaces de mover
las dimensiones en diferentes coordenadas
musicales de sonatinas improvisadas,
perfumando las briznas de mi cuerpo
avivado con tus repliegues en cada letra,
las noches con su eterno plenilunio
por la razón de tu mirada refleja de par en par,
caricias en las paredes bermejas
profundizando todo en un espiral
que llega a el impulso de tus dedos,
hoy es un eterno presente sin días
ni horas solo suspiros viajando de lejos
reviviendo a lo que creía muerto.
Aconteces en mi vida como siempre
arrebatándome la quietud,
volviéndome inverosímil
sin la tenacidad las musas
que danzan en tu mágica selva,
quédate impregnado en la verdad que me condena...
el amor.