José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
Atrapado por el tiempo.
El brillo del éxito reluce delante
en el horizonte cierto.
Pero el destino del tiempo pasado,
te atrapa, es lastre de un futuro
siempre incierto,
cuyas raíces dan las horas,
los minutos y los segundos muertos,
-tic-tac, tic-tac, tic-tac-
eco del tiempo perdido
que frena el ímpetu tardío
que recuperar quieres.
El tiempo es como el agua del río,
que solo pasa una vez,
pero cuando se estanca
ya no sirve para beber
…ni para vivir.
No desistas, hay esperanza.
El horizonte sigue ahí.
Dale cuerda, mucha cuerda al tiempo
…y haz por vivir.