Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Atrás quedó el dolor difunto y yerto
oculto a esta mañana que prospera;
atrás quedó la lluvia lastimera,
la nube oscuridad y el beso muerto.
Atrás quedó atrapado el desacierto
asido a la ventisca plañidera;
atrás quedó el final de tal manera
que hoy vivo con el alma al descubierto.
Por fin no habito donde el cementerio
ni temo que el reloj gaste su cuerda
ni cuerdo me abandono a tal misterio...
Atrás quedó la sed que me recuerda
que tengo que beber su magisterio
tratando que el presente no me muerda.
oculto a esta mañana que prospera;
atrás quedó la lluvia lastimera,
la nube oscuridad y el beso muerto.
Atrás quedó atrapado el desacierto
asido a la ventisca plañidera;
atrás quedó el final de tal manera
que hoy vivo con el alma al descubierto.
Por fin no habito donde el cementerio
ni temo que el reloj gaste su cuerda
ni cuerdo me abandono a tal misterio...
Atrás quedó la sed que me recuerda
que tengo que beber su magisterio
tratando que el presente no me muerda.