Atzi (para mi nieta)

cesar curiel

Poeta que considera el portal su segunda casa
Frágil y tierna, te observo cuando duermes
y en tus sueños cristalinos quisiera yo verme
dándote las mieles a tu eterna sonrisa,
a tus ojos de jade y tu alma inocente.

Con tan poco de vida haces estremecerme
y es en tu risa que encuentro el alivio a mi penar
de siempre.
Guardas, tal vez el secreto a la dicha ausente
la que busco día con día entre miles de gentes;
la palpo y la abrazo protegiéndola contra el sol hiriente
la escondo de los males que asfixian mi mente
y al final… te llevan lejos, donde mis ojos no pueden ya verte.

Atzi, mi lluvia, mi amor de siempre;
mi niña querida, mi estrella resplandeciente,
lucero con chispa, niña serás en mi conciente.

La felicidad llego cuando naciste
y entre odas y llantos el cielo se abrió de repente
dejando en mis manos la llave de un tesoro incandescente,
entre mis brazos te sostuve y dije: lucero.
Es a ti a quién mas deseo, criatura de carne y hueso
caída del mismo éter, tus alas guardaste para en la tierra
morar, un ángel te vio despertar, llegaste de un vientre
cual regalo perfecto la vida da.

Manantial de sueños viajeros, un mundo
para darte y en el jugar, carisma de infancia
inocencia permanente, tus ojos… quisiera
por siempre mirar.

Nunca me quites la dicha,
nunca te lleves la sonrisa que me hace vibrar,
el despertar cada mañana y ver tus ojos brillar.
 
Frágil y tierna, te observo cuando duermes
y en tus sueños cristalinos quisiera yo verme
dándote las mieles a tu eterna sonrisa,
a tus ojos de jade y tu alma inocente.

Con tan poco de vida haces estremecerme
y es en tu risa que encuentro el alivio a mi penar
de siempre.
Guardas, tal vez el secreto a la dicha ausente
la que busco día con día entre miles de gentes;
la palpo y la abrazo protegiéndola contra el sol hiriente
la escondo de los males que asfixian mi mente
y al final… te llevan lejos, donde mis ojos no pueden ya verte.

Atzi, mi lluvia, mi amor de siempre;
mi niña querida, mi estrella resplandeciente,
lucero con chispa, niña serás en mi conciente.

La felicidad llego cuando naciste
y entre odas y llantos el cielo se abrió de repente
dejando en mis manos la llave de un tesoro incandescente,
entre mis brazos te sostuve y dije: lucero.
Es a ti a quién mas deseo, criatura de carne y hueso
caída del mismo éter, tus alas guardaste para en la tierra
morar, un ángel te vio despertar, llegaste de un vientre
cual regalo perfecto la vida da.

Manantial de sueños viajeros, un mundo
para darte y en el jugar, carisma de infancia
inocencia permanente, tus ojos… quisiera
por siempre mirar.

Nunca me quites la dicha,
nunca te lleves la sonrisa que me hace vibrar,
el despertar cada mañana y ver tus ojos brillar.
Hola César, ya tengo el gusto de conocerla en foto, activa y sonriente, bulliciosa y tierna, cuidala bien amigo para que siga disfrutando de felices sueños. Grato leerteeeee. Saludos durangueñossss. estrellas
¡SONRIE
 
Muchas gracias por tu comentario estimada amiga, poeta y paisana. Si, asi es, esta bebita me tiene embrujado, gracias una vez mas por tu comentario y tu siempre amistad.
 
Que belleza....me ha cautivado el corazón...ya que tengo una bella nietecita pequeña........abrazos al poeta y a su musita inspiradora............................
 
Gracias Escorpiona, mi nietecita solo tiene 6 meses, tal vez esta en la edad mas tierna por la que pasamos los humanos, todo lo que hace es causa de dicha en mi hogar. Recibe mis saludos estimada colega y amiga de las letras.
 
guau cesar
que bello poema dedicado
a esos pedacitos de cielo
que son los nietos!!
te felicito inmensamente!!!
sin duda son un sol que brillan
cuando mas necesitamos de luz!!
besos !!!!!!!!!!!!
 
Muchas gracias estimada colega y amiga, asi es, los nietos traen felicidad a la casa, son cual flores dando color al hogar. Gracias por el comentario y reciba mis saludos hasta Argentina.
 

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