Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el acto demacrado de palabras
desechan misérrimas
pizarras la incógnita cartesiana.
Por la noche el niño olvida la palabra,
en viaje desértico la lección desvaría
como el infructuoso vuelo de un Pegaso sin alas.
En un solo idioma esfumina rasgos de estrellas
que lo iluminen hasta el alba
para arrancar un trébol de cuatros hojas
que ilumine la entidad oriflama sin respuestas,
predispuesto a rescindir el contrato de la dialéctica
Socrática conjugando el dialecto tribal
se desmiembra el críptico sarcasmo
cuando el maestro expresa la impotencia
en cien lágrimas que enumeran
la inopia del alumnado.
El pueril absorbe la lección ejemplar
que trasciende la sed que atormenta,
la barriada buitre fomenta
un diccionario iletrado de palabras cansadas.
Inverosímil acto horrendo no instruir al niño
-que encarna a muchos niños-
al culto del aprendizaje en el aula.
desechan misérrimas
pizarras la incógnita cartesiana.
Por la noche el niño olvida la palabra,
en viaje desértico la lección desvaría
como el infructuoso vuelo de un Pegaso sin alas.
En un solo idioma esfumina rasgos de estrellas
que lo iluminen hasta el alba
para arrancar un trébol de cuatros hojas
que ilumine la entidad oriflama sin respuestas,
predispuesto a rescindir el contrato de la dialéctica
Socrática conjugando el dialecto tribal
se desmiembra el críptico sarcasmo
cuando el maestro expresa la impotencia
en cien lágrimas que enumeran
la inopia del alumnado.
El pueril absorbe la lección ejemplar
que trasciende la sed que atormenta,
la barriada buitre fomenta
un diccionario iletrado de palabras cansadas.
Inverosímil acto horrendo no instruir al niño
-que encarna a muchos niños-
al culto del aprendizaje en el aula.