Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
AÚN CONSERVO LA RAÍZ DE LA CENIZA
Aún conservo la raíz
de la ceniza en el iris
y un picor en la mirada
que me duele.
Vengo del fuego lento de una hoguera
y al ascua me regreso aún caliente.
Me cansé de entretejer
porvenires que pasaron
por mi espalda descubierta,
y que vuelven
a incordiarme cual mosca las orejas
de un pasado tenaz e intermitente.
Apagada la voz siento,
pero en el calor confío;
garganta tengo de sobra
y parece
que en sus cuerdas vocales me suspenda
en pos de una pregunta sugerente.
Incontinencia de sueños
ayer me diagnosticaron,
urticaria de la pluma
a los papeles
y una arteria que canta su odisea
con el único fin de estar presente.
Aún conservo la raíz
de la ceniza en el iris
y un picor en la mirada
que me duele.
Vengo del fuego lento de una hoguera
y al ascua me regreso aún caliente.
Me cansé de entretejer
porvenires que pasaron
por mi espalda descubierta,
y que vuelven
a incordiarme cual mosca las orejas
de un pasado tenaz e intermitente.
Apagada la voz siento,
pero en el calor confío;
garganta tengo de sobra
y parece
que en sus cuerdas vocales me suspenda
en pos de una pregunta sugerente.
Incontinencia de sueños
ayer me diagnosticaron,
urticaria de la pluma
a los papeles
y una arteria que canta su odisea
con el único fin de estar presente.